Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Casarás y amansarás.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Donde hay leyes, hay trampas.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Fingir ruido por venir a partido.
Las uvas están verdes.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
No caben dos pies en un zapato.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Hablar a tiempo requiere tiento.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Es puerco de la misma manada.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
Caballo que alcanza, pasar querría.
O Corte o cortijo.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
Buena es la costumbre en el bien.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.