Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Estorba más que un colchón en la cocina.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Cada uno se apaña según tiene maña.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Compañía, ni con la cobija.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Ande o no ande, la burra grande.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Escatimar y dar a putas.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Donde se ha visto que los patos le tiren a las escopetas.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
A tal casa, tal aldaba.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Quien hace un cesto hace cien.
Acúsole porque pisó el sol.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Aún queda el rabo por desollar.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
El que apura su vida, apura su muerte.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.