Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Lo que no cuesta no vale.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Saber es poder.
Llamame tonto y dame pan.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
De mala vid, mal sarmiento.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Jurar como carretero.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
El dolor es antiguo
Donde pone el ojo, pone la bala.
Al potro y al niño, con cariño.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Dios tarda, pero no olvida.
Por la boca muere el pez.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.