Palabra dada, palabra sagrada.
Ligero como el ave de San Lucas.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Burro cansado, burro empalmado.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Si quieres ser estafado, paga por adelantado.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Los bienes son para remediar los males.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Hay amores que matan.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Cada día gallina, amarga la cocina.
No es lo mismo ser que haber sido.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Cortesías engendran cortesías.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Vamos a ver dijo el ciego.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Guardóse de la mosca y le comió una araña.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
El haragán es el hermano del mendigo.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Cazador con levita, quita, quita.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
La esperanza mantiene.
Los cascos salen a la botija.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Iglesia, o mar, o casa real.
Carne de junto al hueso, dame de eso.