Si quieres buenas sementeras, por San Mateo siembra las primeras.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Yo me morí, y que cosas vi.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
A quien espera, su bien llega.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Buen comedor, buen dormidor.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Burro empinado, por hombres es contado.
A la guerra, con la guerra.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Mal se cuece olla que no se remece.
A mucho vino, poco tino.
No donde naces, sino donde paces.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Cada uno halla horma de su zapato.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
El amor reina sin ley
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.