el fracaso es la madre del éxito.
Buena cara dice buen alma.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
A cena de vino, desayuno de agua.
El que presta, a pedir se atiene.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
El que está en pié, mire no caiga.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
El cobarde vive, el valiente muere.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
No es posible defenderse del aburrimiento
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Tiene más dientes que una pelea de perros
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Lo bailado nadie me lo quita.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.