Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Donde hay cariño, allí va el niño.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Buen lector, mal escribano.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
El amor muere de mal ausencia.
Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
No existe más amor que el amor a primera vista
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Escarba la graja, mal para su casa.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Ni quito ni pongo rey.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Dar de comer al diablo.
Por pedir, nada se pierde.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
El que canta y danza se agita y no avanza.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
Un yerro, padre es de ciento.
Esperanza que consuela, que no muera.
El hable es plata, el silencio es oro.
Confesión obligada, no vale nada.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Quien te quiere, te aporrea.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
La vida del puerco, corta y gorda.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Negocios largos, nunca bien acabados.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Al mal circo le crecen los enanos.
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
De lo vedado, un solo bocado.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Ayatola no me toques la pirola.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
Divide y vencerás.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Quien desprecia, comprar quiere.
Nunca viene una desgracia sola.