Ver para creer.
A los enemigos bárreles el camino.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
A picada de mosca, pieza de sabana.
El que las sabe, las tañe.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Para morirse, siempre hay tiempo.
El que poco tiene a poco aspira.
Cada cosa tiene su precio.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
El vicio, saca la casa de quicio.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
La lima, lima a la lima.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Intimidades, solo en las mocedades.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
No esperes a tejer tu capa cuando empieza la lluvia.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
Sin sal, todo sabe mal.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Bonete y almete hacen casas de copete.
A mejor cazador se le va la paloma.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.