En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Buena olla y mal testamento.
No gastés pólvora en chimancos.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Hacer la plancha.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
El que adelante no mira, atrás se queda.
De una espina, nace una rosa.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
El burro adelante y la carga atrás.
El inicio es la mitad de la tarea.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
A causa perdida, mucha palabrería.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
De joven maromero y de viejo payaso.
De la panza sale la danza.
Quien sube como palma baja como coco.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
A quién le dan pan, que llore.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Gota a gota se forma el río.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.