El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
No gastés pólvora en chimancos.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Buena olla y mal testamento.
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Hacer la plancha.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
El que adelante no mira, atrás se queda.
De una espina, nace una rosa.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
El burro adelante y la carga atrás.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
El inicio es la mitad de la tarea.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
De la panza sale la danza.
De joven maromero y de viejo payaso.
A causa perdida, mucha palabrería.
Quien sube como palma baja como coco.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
A quién le dan pan, que llore.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Gota a gota se forma el río.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.