Para disfrutar hay que empezar por olvidar
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Camino malo, pásalo pronto.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Más fea que un carro por debajo.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Arroz pasado, arroz tirado.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Lo quiero, para ayer.
El día más claro llueve.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Ladra de noche para economizar perro.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Quien más tiene, menos suelta.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
El agua en invierno duerme sola.
Ahora, hasta los escarabajos empinan la cola.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
No escupas contra el viento.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Por la plata baila el mono.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
A quien labora, Dios lo mejora.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Ajo hervido, ajo perdido.