La bonanza amenaza borrasca
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
De mercader a ladrón, un escalón.
Bienes y males, a la cara salen.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
El movimiento se demuestra andando.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
El buen vino, venta trae consigo.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
A la mujer y a la mula, vara dura.
De uvas a peras.
Obra con amores y no con buenas razones.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Lo de balde es caro.
Es más grande que un domingo sin paga.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Hacer de tripas corazón.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Es de sabios, cambiar de opinión.
La cabra coja, junto a la casa trota.
El mundo es de los audaces.
¡A darle que es mole de olla!
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Irse de picos pardos.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.