Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
A camino largo, paso corto.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
El que del campo viene, cenar quiere.
La esencia fina viene en frasquito chico.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
A consejo ido, consejo venido.
Volverse humo.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
El amor es ciego, pero ve a distancia
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Gato enratado no quiere pescado.
Piedra que rueda no hace montón.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Calienta más el amor que mil fuegos
La fantasía es la primavera del alma
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Los casados, casa quieren.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
En enero, enciende la abuela el brasero.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Mal duerme quien penas tiene.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Dádivas quebrantan peñas.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Hacer pinitos.