El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
El primer amor nunca se olvida
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
El corazón no sabe mentir
Fue sin querer...queriendo.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
La lengua unta y el diente pincha
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
A buenos ocios, malos negocios.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Berzas en enero, saben como carnero.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
A la de tres va la vencida.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
La fantasía es la droga de la mente
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Más vale callar que con borrico hablar.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.