Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Al potro que le alabe otro.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
El primer amor nunca se olvida
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
El corazón no sabe mentir
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Fue sin querer...queriendo.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
La lengua unta y el diente pincha
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
A buenos ocios, malos negocios.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Berzas en enero, saben como carnero.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
A la de tres va la vencida.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Más vale callar que con borrico hablar.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
La fantasía es la droga de la mente
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Quien virtudes siembra, fama siega.