Hacer favores, empollar traidores.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Por do salta la cabra salta la que mama.
A cada ollaza su coberteraza.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Pan casero, de ese quiero.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
La barriga llena da poca pena.
El abismo lleva al abismo
Una gran ciudad es un gran desierto.
Escatimar y dar a putas.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
Un día de obra, un mes de escoba.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Quien te aconseja comparte tu deuda
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Me traen por la calle de la amargura.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Feria de loco es el mundo todo.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.