Hay gustos que merecen palos.
Quien desprecia, comprar quiere.
Agua de mayo, no cala el sayo.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
Novia sin cepas, novio con quejas.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Toda flor quiere ser fruto.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Paciencia y barajar.
Bonitas palabras al más listo engañan.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Por lo que uno tira, otro suspira.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Como hormigas en la sartén al fuego.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Oye primero y habla postrero.
Cada dueño tiene su sueño.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
La esperanza es el pan de los pobres.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
La muerte hace reflexionar.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.