Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Es pan comido.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Quien no sabe dar sabe recibir
Bragueta abierta pájaro muerto.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Bailaré según tu música.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
La ventura es paño que poco dura.
Jugar a dos barajas.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
El ceremonial es el humo de la amistad
La muerte, al pobre no se atreve.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
El aburrimiento es una desgracia
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Llamame tonto y dame pan.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
A cada cajón, su aldabón.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Amor de amos, agua en cestos.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Para alcanzar, porfiar.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Muchos pocos hacen un mucho.
Quien desprecia, comprar quiere.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
La virtud en sí es un premio
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.