Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Casa oscura, candela cuesta.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Hacer castillos en el aire.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Aseada aunque sea jorobada.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Hablar por la boca del ganso.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Como es el padre, así es el hijo.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
La primavera la sangre altera.
El buen hijo a su casa vuelve.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Cuervos vienen, carne huelen.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Saber uno los bueyes con que ara.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Aprende llorando y reirás ganando.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Que quieres que de el encino sino bellotas.