En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Cada cual en su corral.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Por San Andrés, corderillos tres.
La fe no tiene miedo.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Irse con la música a otra parte.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Casa y potro, que lo haga otro.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Lo raro es caro.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
No todo el que trae levita es persona principal
El que va para viejo va para pendejo.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Ruin amigo no vale un higo.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
La fe infundada en la autoridad no es fe
La flor de enero, no llega al frutero.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Enero y Febrero desviajadero.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
el fracaso es la madre del éxito.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Gota a gota, la mar se agota.