Ama a quien te ama, responde al que ama.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Al ingrato con la punta del zapato.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Hoy arreboles, mañana soles.
De tierra de alacranes, pocos panes.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Moza reidora, o puta o habladora.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Todo tiene un fin.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
La casa caída, el corral agrandado.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Casa sin madre, río sin cauce.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Remendar y dar a putas.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Madre muerta, casa deshecha.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
De perdidos, al río.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
El ladrón juzga por su condición.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.