A barriga llena, corazón contento.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Quien sabe, sabe.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
A ave de paso, cañazo.
Rana en el fondo del pozo.
Irse a chitos.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Un ruin ido, otro venido.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Pereza, llave de pobreza.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
Al loco y al fraile, aire.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
La alegría todo mal espanta
Año de pitones, año de cabrones.
Dos fuentes, dos ríos.
Amor con hambre, no dura.
Peso y medida, alma perdida.
La mierda cuando la puyan hiede.
El que trabaja, no come paja
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
La vida es una sorpresa continua
Boca de verdades, cien enemistades.