Más perdido que perro en misa.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Limando se consigue de una piedra una aguja
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
A mi, mis timbres.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
La distancia hace a las montañas más azules.
No saber una jota.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
La justicia tiene un largo brazo.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Amor de niña, agua en cestillla.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.