¡Se nos creció el enano!
Al erizo, Dios le hizo.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Años de higos, años de amigos.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
De buena casa, buena brasa.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Donde no hay celos no hay amor.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Dos capitanes hunden la nave.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Si existe, se ve
Dinero de canto, se va rodando.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
El que no mira, suspira.
Apaga la luz, Mañosón!
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
No es bueno huir en zancos.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Padres viejos, hijos huérfanos.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Año de neblinas, año de harinas.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
De tales devociones, tales costurones.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Un hombre puede lo que sabe
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Donde hubo pan migajas quedan.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
La curiosidad mató al gato.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.