En Abril poda el ruín; el bueno en Marzo o Febrero.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Nunca viene una desgracia sola.
De descansar, nadie murió jamás.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Un suspiro es poco alivio.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Vale más rodear que mal andar.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Araña muerta, visita cierta.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Al dedo malo, todo se le pega.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Lo que no conviene no viene.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Los sordos no oyen, pero componen.
En Noviembre el frío vuelve.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
El que madruga, es sereno.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
No te duermas entre las pajas.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Yantar sin vino, convite canino.