No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
El que persevera triunfa.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Del favor nace el ingrato.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
Está más "pegado", que mosca en melado.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Sol y lluvia es el tiempo de Octubre.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Fruta nueva, si no está madura, no es buena.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
La culpa del asno echarla a la albarda.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Puta me veas y tú que lo seas.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Más vale morir de risa que de ictericia.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
La alegría en el alma sana se cría.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Nunca viene una desgracia sola.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
De descansar, nadie murió jamás.