Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Cruz y raya, para que me vaya.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Esquílalas pero no las desuelles
Quien quita lo que da, al infierno va.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Fue por lana y salió trasquilado.
La fantasía es la loca de la casa
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Cuatro ojos ven más que dos.
El que la hace riendo, la paga llorando.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Una manzana roja invita piedras.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Quien hizo una...hace dos
Nunca te apures para que dures.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Rico y de repente, no puede ser santamente.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Se defiende como gato panza arriba.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
A misa temprano nunca va el amo.
Baila más que un trompo.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Más ven cuatro ojos que dos.
Cinco puercos son manada.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Ahí está la madre del cordero.
Carta echada, no puede ser retirada.