De fuera venga quien la tea nos tenga.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Al saber lo llaman suerte.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Hacer enseña a hacer.
Entre amigos no hay cumplidos.
Cuerpo descansado, dinero vale.
La verguenza es último que se piedre.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Casa convidada, pobre y denostada.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
El hablar es plata y el callar es oro.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Por el color se vende el paño.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
El agua hace flotar el barco, pero también puede hundirlo.
Meter aguja y sacar reja.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.