Por una fruta maltrecha, se daña toda la cosecha.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
El necio dispara pronto sus dardos.
Gente de montaña, gente de maña.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Comer uva y cagar racimo.
Contra gustos no hay nada escrito.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Tres al saco y el saco en tierra.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Hierba segada, buen sol espera.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
No existe más amor que el amor a primera vista
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Juego de manos, rompedero de ano.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
De desgraciados está el mundo lleno.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Ojo al parche.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
La vaca y la mujer, paren a la vez.