Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Tras buen soplo, buen sorbo.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Variante: El perfume bueno viene en frasco pequeño.
A tu casa venga quien te eche de ella.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Besugo de enero vale un carnero.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
Romero ahíto saca zatico.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Abad y ballestero, mal para los moros.
De centavo en centavo se hacen los capitales.
A la bota, darla el beso después del queso.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Año de hierba, año de mierda.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
El perezoso siempre es menesteroso.
Corta despacio, que hay poco paño.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
La necesidad tiene cara de hereje.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.