Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Quien te quiere, te aporrea.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
El mundo es de los audaces.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Quien vende barato vende doblado.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Un barco pequeño debe mantenerse cerca de la orilla; los más grandes pueden aventurarse mar adentro.
Confesión hecha, penitencia espera.
Los vicios no necesitan maestro.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
El que mucho abarca, poco acaba.
El sol siempre reluce.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Quien siembra, siega.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
A la hija, tápala la rendija.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Más vale un hoy que diez mañanas.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Indio con puro, ladrón seguro.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes