Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Vino y mujer, te ponen al revés.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
Hacer oídos de mercader.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Una deuda, veinte engendra.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
A largos días, largos trabajos.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Barco amarrado no gana flete.
Abrojos, abren ojos.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Ayatola no me toques la pirola.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Mal se conforma con el viejo la moza.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
La risa hace buena sangre
A río crecido, sentarse en la orilla.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Son más los días que las alegrías.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
A veces perdiendo se gana.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Saco de yerno, nunca es lleno.