Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
La leche cocida, tres veces subida.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Tiempo pasado siempre es deseado.
El que siembra, cosecha.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
El que las sabe, las tañe.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Si un árbol cae, plantas otro.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Quien hace malas, barrunta largas.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Buenas cartas a veces pierden.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.