Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
De tierra de alacranes, pocos panes.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Después de toda oscuridad hay luz.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
El vino es la teta del viejo.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Cuando llueve en San Canuto, tres meses justos.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Del falso bien viene el auténtico mal
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Sin viento no hay oleaje.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.