El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Mal ojo se le ve al tuerto.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Toda flor quiere ser fruto.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Con aire solano, no hay toro bravo.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Las aguas de Abril todas caben en un barril; pero si el barril no tiene culo, se anegará medio mundo.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
No hay que llevar cocos al puerto.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Bonitas palabras al más listo engañan.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
De enero a enero, el dinero es del banquero.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Hijo de gato caza ratón.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Quien escribe mucho desvaría
No existen desgracias razonables
Deja que el buey mee que descansa.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Lo que fuere sonará.