El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Es de sabios, cambiar de opinión.
¿Cuándo no es Pascua en Diciembre?.
No hay alegría sin aflicción.
El árbol que no da frutos, da leña.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Una copa a las once, son once a la una.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Poco y entre zarzas.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Por la Virgen de Agosto a las siete y está fosco.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Una rata dentro de una tinaja.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Si vas para volver, no vayas.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Ahora adulador, mañana traidor.
Andarse por las ramas.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.