De buena semilla, buena cosecha.
Dos capitanes hunden el barco.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Los pensamientos no pagan peaje
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
En boca cerrada no entran moscas.
El que no cojea, renquea.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Ni calor hasta San Juan ni frío hasta Navidad.
El saber no ocupa lugar.
No mes dos mortos mata os teus porcos
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Calienta más el amor que mil fuegos
Echar confites a un cochino, es desatino.
El cebo oculta el anzuelo.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Malos reyes, muchas leyes.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Palabra de cortesano, humo vano.
Hacerte amigo del juez
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
El vino hace buena sangre
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Entre pitos y flautas.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
El que del campo viene, cenar quiere.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.