Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
No son malos tiempos, es malo el hombre
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
Si ofendes serás ofendido
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Barba roja, mucho viento porta.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Con salchichón, siempre es ocasión.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Al endeble todos se le atreven.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Indio comido, puesto al camino.
Su ladrido es peor que un mordisco
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
A la vejez aladares de pez.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
La buena lectura, alivia la tristura.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
En Agosto prepara el agua y el costo.