De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Hablar más que lora mojada.
Los pensamientos no pagan peaje
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
En boca cerrada no entran moscas.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Ni calor hasta San Juan ni frío hasta Navidad.
El saber no ocupa lugar.
El que no cojea, renquea.
El cebo oculta el anzuelo.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
A fuego y a boda va la aldea toda.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
Calienta más el amor que mil fuegos
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Malos reyes, muchas leyes.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Hacerte amigo del juez
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Palabra de cortesano, humo vano.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
El vino hace buena sangre
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Entre pitos y flautas.
El que del campo viene, cenar quiere.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.