Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
A cada ollaza su coberteraza.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Haz buena harina y no toques bocina.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
La nieve en Diciembre es de hierro.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
La cabra siempre tira al monte.
A cada cerdo, le llega su sábado.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
A las obras me remito.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Las botas del diablo no hacen ruido.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Llenar el tarro.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
La alegría es gemela
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Amor de asno, coz y bocado.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Una carreta vacía hace ruidos.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Quien no llora, no mama!
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.