Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
No te asombres por poca cosa.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
El amor enseña a los asnos a bailar
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Febrero, cebadero.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Si un árbol cae, plantas otro.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Mañana te lo dirá la vida.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
A feria vayas que más valgas.
Enfermo que come y caga no tiene nada
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
La verdad es de un solo color
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Hijos casados, duelos doblados.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
La comida reposada, y la cena paseada.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Las palabras no cuestan plata.
Cuentas viejas líos y quejas.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
A buey viejo, cencerro nuevo.