Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
El que no chilla, no mama.
Un pie calzado y otro descalzo
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Bolsa llena, quita las penas.
Al miedo plata; y al amor cariño.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Si existe, se ve
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Pan para hoy, hambre para mañana.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Ha de salir la corneja al soto.
Juntos en las duras y en las maduras.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
En cada tiempo, su tiento.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Marzo en lluvias, buen año de alubias.
Sin harina no se camina.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Vino y amores, de viejo los mejores.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Caldera observada no hierve jamás.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
La intención es lo que vale.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
A comida de olido, pago de sonido.