Esto vale lo que un ojo de la cara.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.
Donde entra beber, sale saber.
Más se junta pidiendo que dando.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Pon y te llamaran gallina.
No se puede repicar y andar en la procesión.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
La madurez solo se vive una vez.
Variante: La vaca pequeña siempre parece chala.
Los buenos vuelan, los malos quedan.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Hijo de tigre: tigrillo.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Dar el consejo y el vencejo.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
Lo hermoso, a todos da gozo.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.