Todo lo que no se da, se pierde.
La esperanza mantiene.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Cada cual ha de llevar su carga.
Eso son otros veinte pesos.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
El gato maullador, nunca buen cazador.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
La falta de progreso significa retroceso.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
La suerte la pintan calva.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Agárrate, que hay curvas.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
Harto da quien da lo que tiene.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
La soga se rompe por lo más fino.
Conejo que bien corre, no lo asan.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Para conservar amistad, pared en medio.
Del ahorro viene la posesión.
A cabo de rato, Andújar.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Dale con que la abuela fuma.
A chica cama, échate en medio.
La muerte a nadie perdona.
Nadie perdona que le hagan un favor.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Haber muchos cocos por pelar.