A roma va, dinero llevará.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Jamás digas: nunca jamás.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
La fe mueve montañas.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Mujer pecosa, mujer candela.
El mal de tonto, no tiene cura.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Dando dando, palomita volando.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Jugar a las cartas vistas.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Muerto, ¿quieres misa?.
Jugar al abejón con alguien.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Caridad y amor no quieren tambor.
No caben dos pies en un zapato.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
El pan es freno del vino.
A la madrastra, el nombre le basta.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Carga que place, bien se trae.
El inicio es la mitad de la tarea.
Dios no espera año para castigar.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Más mató la cena que sanó Avicena.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.