Ninguna maravilla dura más de tres días.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Un suspiro es poco alivio.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
El Diablo no se harta de romper suelas.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
No hay boda sin tornaboda.
El hablar mismo idioma.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Cada maestrito tiene su librito.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Aire colado, a muchos ha matado.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Se llena antes el ojo que el papo.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
¿Dónde tiene mi niño lo feo?, ¡que no lo veo!.
Barbero, o loco o parlero.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
A la mujer brava, la soga larga.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
El mejor suegro, vestido de negro.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Buena es la trucha, mejor el salmón, bueno es el sábalo cuando es de sazón.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.