A quien has acallado no le hagas llorar.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Creer a pie juntillas.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
En pedregal no siembres cereal.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Nunca falta de que reírse.
Galga salida, a liebre parida.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Suelo mojado, cajón seco.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
Beneficios son cadenas de obligación.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Entra, bebe, paga y vete.
Chico de plaza, chico de mala raza.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Fingir ruido por venir a partido.
Antes doblar que quebrar.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Caridad con trompeta, no me peta.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Cuanto más se ama menos se conoce
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Con solo honra no se pone olla.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Las uñas de gato y hábitos de beato.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.