Flor temprana fruto no grana.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
Niño con siete niñeras se queda ciego.
La mejor suegra, la muerta.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
No hay secreto si tres lo saben.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Más matan cenas que guerras.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
El que tiene capa, escapa.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Bien ora quien bien obra.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Hoy por mí, mañana por ti.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Ni se muere el padre ni cenamos.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Más fluye el aceite y más manchas se generan.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
El tiempo no pasa en balde.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Quien mal cae, mal yace.
El agua derramada es difícil recogerla.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Es como llevar leña para el monte.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.