Una gran ciudad es un gran desierto.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
No hay medicina para el miedo.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Lo nuevo guarda lo viejo.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Por el hilo se saca el ovillo.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Fruta prohibida, más apetecida.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Por Santa Marina ve a ver tu viña, cual la hallares, tal la vendimia.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Siempre la cuba huele a la uva.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Grandotas aunque me peguen.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Ser lento en dar es como negar.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
No canta mal las rancheras.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.