Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Al cielo nadie va con ojos secos.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
No somos ríos, para no volver atrás.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Siempre que ha llovido ha escampado.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
A la zorra, candilazo.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
A burlas, burlas agudas.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
La ausencia causa olvido.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
La espina saldrá por donde entró.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Lo bello es difícil.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
En Burgos hay solo dos estaciones, el invierno y la del ferrocarril.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Ni lava ni presta la batea.