Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Domingo sucio, semana puerca.
Donde hay duda hay libertad.
El vino en jarro cura el catarro.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Un alma sola, ni canta ni llora.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Estorba más que un colchón en la cocina.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Un real de deuda, otro acarrea.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
El que no se embarca, no se marea.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Obra hecha, dinero espera.
Una familia unida come del mismo plato.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
Quien se va, vivo y muerto está.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Primero son los presentes que los ausentes.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.