Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Cama de novios no la tienen todos.
Irse con la soga entre los cachos.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Cielo aborregado, suelo mojado.
A otra puerta, que ésta no se abre.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Hablar a calzón "quitao".
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Después de el lunes viene el martes.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
La muerte todas las medidas vierte.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
El que come tierra, carga su terrón.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
La fortuna es madrina de los necios.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
El viento y la marea no esperan a nadie.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Hasta ajustar, regatear.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Hay miles de miserias en un solo amor
Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
A la fuerza ahorcan.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
La vida es un deber a cumplir
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.